El alcohol es un vehículo social de amplio consumo, desinhibe, relaja, nos permite escapar de la realidad, etc. uno de sus principales atributos es la gran variedad de sabores, propuestas y efectos que produce, por lo mismo hoy les menciono ciertas situaciones que no entran dentro de lo que se puede denominar “elegante”.
1) Cualquier cóctel de la hora feliz de Sanborns, Léase: Tom Collins, Ruso Negro, Lágrimas de Cocodrilo y otros brebajes de esa calaña son para ser consumidos, si se gusta de ellos, encerrado en el baño de su casa.
2) Medias de Seda: Este deberá ser evitado a toda costa, la única ocasión que la etiqueta permite consumirlo es en despedidas de soltera, o en fiestas de temática kistch.
3) Pedir champaña en un antro: Lo más denigrante que puede haber, resérvenlo para los aspirantes a nuevo rico con pretensiones de cosmopolita.
4) París de Noche, otro ejemplo de querer aparentar mundo, bebida favorita de políticos en cantina, perr@s arrabaler@s y gente que no sabe la diferencia entre Brandy y Coñac y en cualquier caso, su falta de estilo le dicta mezclarlo con coca cola.
5) Pedir ron añejo para mezclarlo con coca cola: SACRILEGIO, para mezclar esta el ron blanco.
6) Cualquier martini que no sea SECO, no merece llamarse martini.
7) Cerveza Light, el equivalente alcohólico de “sólo la puntita.”
8) Ufanarse de tomar Jaggermeister y no saber qué es uno o más de los siguientes: Sotol, Garañona, Charanda, Xtabentún, Tepache, Pisco, Grappa, Tsikoudia, Mao Tai, es considerado una falta muy grave de estilo.
9) El rompope será relegado al ámbito de la repostería
10) Oler el corcho de una botella de vino en el restaurante: Práctica exclusiva de nuevos ricos y pseudoentendidos del vino.
Finalmente, si usted tiene un cargo público, deberá evitar que tras una noche de copas le sea fotografiado orinando en la vía pública.
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